Alcoa está dispuesta a aguardar seis meses más antes de desmantelar las factorias de A Coruña y Avilés si en ese tiempo aparece un comprador. Con todo, la multinacional estadounidense no retira el ERE de extinción, cuyo plazo para negociarlo vence dentro de una semana. La ministra de Industria Reyes Maroto apunta que este martes se llegó a un “documento de mínimos” para continuar con las negociaciones que ahora abren una vía para la esperanza.

En todo caso fuentes de los trabajadores apuntan su decepción porque el gobierno socialista acudiese a una negociación como la que se planteó esta semana en Madrid con la única propuesta de pedir seis meses más sin ofrecer una solución para garantizar la estabilidad en los empleos. 

Alcoa niega que esté bloqueando la negociación para buscar una salida al cierre de sus plantas, pero dos meses y medio después del anuncio de su decisión de clausurar estos centros no ha recibido ninguna oferta por ellos. “Estamos dispuestos a estudiar una posible oferta siempre que sea seria, rigurosa y respetuosa con los derechos de los trabajadores, pero tras dos meses y medio no hemos recibido ninguna oferta, y el Gobierno tampoco ha presentado ninguna alternativa”, explican.

En este sentido, la siderúrgica ha indicado que hace un año abrió un proceso de venta de estas plantas con el asesoramiento del banco de negocios Goldman Sachs, pero, pese a recibir distintas muestras de interés, finalmente no cristalizaron en ninguna oferta. “La intención de la empresa es intentar llegar a la mejor solución posible para ambas partes”, insisten desde Alcoa.