Es fin de semana de encuestas electorales en A Coruña y la primera en salir a la luz es la que ha encargado la Marea Atlántica, que se ve que anda preocupada en esos menesteres más que en otros más productivos para la veciñanza. El sondeo lo publica en rigurosa exclusiva el diario La Opinión, que completa su scoop periodístico con todo lujo de detalles. No existen noticias de que La Marea haya movido, una vez más, la ubicación de su sede hasta la vacía primera planta de la sede del diario del grupo Prensa Ibérica, así que tal vez alguno de los encargados del sondeo se olvidó una carpeta con sus resultados en la calle de la Franja. 

El diario informa con exactitud sobre el número de encuestados (800) y la fecha en la que se les preguntó, entre el 15 y el 25 de enero. O lo que es igual, justo antes de la crisis de la basura y de las tiranteces finales con Podemos que depararon la presencia de un confesado celtarra en la lista de la Marea Atlántica. Justo en el límite en el que se conoció que Claudia Delso tenía condición de imputada y que Ferreiro no dudaría en llevarla en la candidatura. 

Aún así, y teniendo en cuenta la afición por la cocina por los promotores del Fórum Gastronómico, la Marea por boca del diario que logró la exclusiva del sondeo anuncia que el sondeo les da “uno o dos” concejales menos, “ocho o nueve”. Todos los demás estarían por detrás en ese mundo sondeístico de yupi, que además no dispara lo que se dice con precisión. El PP bajaría hasta “siete u ocho”, los socialistas tendrían “seis o siete”, Ciudadanos se movería entre “uno y tres” a pesar de que se desconoce (públicamente) el nombre de su candidato o candidata y los chicos de naranja no frecuentan la calle de los vinos. El BNG, en fin, obtendría entre “uno y dos ediles”. 

Hay, en el apartado de la encuesta mareante un capítulo para otros, en donde hacen un batiburrillo entre Alternativa dos Veciños, Vox y Pacma a los que les conceden nada menos que el diez por ciento de los sufragios, más que el doble del BNG. Pero esos votos de van al limbo, se debieron caer entre el humor y la franja. Todo se enrarece más si saltamos del apartado de “estimación de voto” al de “intención” (“el resultado de la encuesta sin aplicar modelos de corrección para proyectar los resultados del sondeo”, explica La Opinión) y vemos el estudio supone que un tercio de los coruñeses no tienen decidido a quien votar. 

La encuesta es también llamativa porque desnuda el mejor de los escenarios que maneja la Marea: gobernar todavía con menos concejales que estos últimos cuatro años. O lo que es igual, perpetuar la precariedad municipal. En un tiempo en el que se anticipan cambios medulares en la ciudad, con la necesidad de tomar decisiones que tendrán calado durante décadas como las que tienen que ver con la fachada marítima, la apuesta mareante es la de prorrogar debates y liortas con un bipartido o un multipartito dirigido por ellos, que precisamente no se caracterizaron por tender puentes en su primera experiencia gubernamental.