Hay que reconocerle a la Marea Atlántica la agilidad con la que ha convertido el posible futuro derribo del viaducto de la ronda de Nelle en un arma electoral. Xiao Varela, concejal de Rexeneración Urbana, presentó la idea de proyecto de dicha obra ante los expectantes vecinos de la obra y anunció que la licitación de la misma comenzaría, curiosamente, antes de las próximas elecciones municipales para acabar seis meses después. También conviene recordar que el gobierno local ya prometió en 2018 que el viaducto sería destruido, y se sigue en las mismas. Todo esto fue realizado a escasas horas de que comenzara la prohibición de actos electoralistas por motivo del comienzo de la precampaña, y pocos días después de que Marea le negara porque sí esta información al Partido Socialista local.

Al concejal mareante se le olvidó mencionar si el proceso seguiría adelante en caso de que su partido no saliera reelegido en los comicios coruñeses, pero no parece complicado adivinar que no sería así. Las promesas y las palabras bonitas que no falten, por supuesto. Por si acaso, Varela se ocupó de cubrirse las espaldas si al final el derribo no sale hacia delante: “Trátase dun investimento indiscutible para todos os partidos”.

Según Varela, el proyecto tendría un plazo de ejecución de doce meses y contaría con nada menos que 1,2 millones de presupuesto, de los que el 40% serían para demoler el viaducto de la ronda y el resto para la reurbanización de los alrededores. La fecha de inicio de las obras, sin embargo, tampoco se mencionó en esta fiesta improvisada del concejal y el alcalde. Sí se aseguró que el impacto en el aparcamiento sería mínimo (prevén la eliminación de tres plazas de estacionamiento y la reubicación de otras tres), pero la teoría también decía que iba a ocurrir eso con la instauración del carril bici. El concejal aseguró además que los cortes de tráfico en la ronda de Nelle serían inexistentes. Apuntado queda.