Parece mentira, pero el carril bici mareante vuelve a ser motivo de problemas. La misión por convertir A Coruña en “la capital ciclista de Galicia”, como brillantemente dijo Díaz Grandío en su momento, sigue generando una mezcla de confusión e indignación entre los usuarios de vehículos privados. El capítulo de esta crisis nos lleva a las obras para su instauración en las cercanías del Teresa Herrera, ya que uno de los llamados héroes anónimos decidió tomarse la justicia por su mano y eliminar todas las señales que prohibían el estacionamiento en la zona. Por lo tanto, los responsables de la obra se han encontrado decenas de coches donde ellos debían excavar. Da para cómic.

Y esto no es todo. El atasco generado habitualmente por el desplazamiento escolar se vio incrementado considerablemente por la enorme presencia de máquinas de obra. Una vez solucionado y habiendo recuperado las señales de prohibición, un encargado muy fan de los tebeos de Pepe Gotera y Otilio decidió que, para que no se volvieran a desplazar, las señales debían ser sujetadas a las farolas. Una maravilla.

No es la primera vez que esta instauración del carril bici da que hablar. Mientras Xiao Varela trataba de recordar la existencia de “un aparcadoiro de pago”, las quejas de los usuarios del hospital se multiplicaban. “Es una actuación que perjudica a los ciudadanos”, se podía oír y leer. Mientras, la obra continuaba exhibiendo sus fallos: inundaciones a las cuatro gotas de lluvia, incompatibilidad con el día a día de los coruñeses, baches en Primo de Rivera, el Cantón Pequeño y Linares Rivas… Las quejas por parte del colectivo de taxis también fueron (y son) frecuentes.

Rosa Gallego, del Partido Popular, se refería en su momento a la situación concreta de Primo de Rivera: “Estamos ante un nuevo ejemplo de falta de diálogo e información a residentes y usuarios de un barrio de la ciudad. Asistimos a un proyecto desastroso que impone una mediana en plena zona urbana, que elimina la zona de aparcamiento y deja prácticamente sin servicio de carga y descarga a los comerciantes”. Los nacionalistas, en la voz de Avia Veira, también criticaron la actuación de Xulio Ferreiro y sus amigos: “Insistimos en que se cambie el concepto global sobre lo que trabaja el Gobierno municipal en movilidad, y se tomen medidas concretas cara un nuevo modelo”. Tranquila, Avia, que ya están sujetando las señales a las farolas.