Parecía que se vendían barato, apenas por 100.000 euros, pero no. Eran 14,5 millones, que no es moco de pavo. Es lo que tendrá que pagar el Ayuntamiento de A Coruña (es decir, los coruñeses, entre los que no están Iago Martínez o Lage Tuñas. por ejemplo) fruto de las expropiaciones del Castro de Elviña, procesos que se realizaron a principios de este siglo bajo legislaturas socialistas.

El Tribunal Supremo ha dicho la última palabra sobre el tema tras rechazar un recurso municipal por discrepancias en la valoración de concretamente 134 parcelas. Da así la razón a los afectados, que en su momento recibieron un pago de 12 euros por metro cuadrado de terreno. El Supremo ha dado a entender que ese precio era, directamente una estafa, así que ha elevado el valor a 50 euros el metro cuadrado. La diferencia de precio, unida a cinco millones producto de intereses de quince años, da como resultado los 14,5 que debe pagar el Concello. Calderilla.

Una sentencia que Marea y PSOE no iban a permitir dejar salir a la luz, por cierto, hasta que les conviniese. El lunes la conocían y se callaron para aprobar un modificativo que, entre otras cuestiones, destinará un dinero a arreglar otro desastre urbanístico de los socialistas, el del edificio Fenosa.

Todo es fruto de pactos de despacho, de acuerdos en la intimidad como el que le dio A Coruña a la Marea hace cuatro años. La cercanía de las elecciones está ahí para lo bueno y para lo malo. Xulio Ferreiro, que llegó dispuesto a levantar alfombras, ha renunciado exigir responsabilidades porque proceden de anteriores gobiernos socialistas, como el edificio ilegal de Fernando Macías o la urbanización de Someso. Hacerlo dificultaría la posibilidad de un pacto tras los próximos comicios. Lo que viene siendo preparar el terreno junto al PSOE por si el batacazo electoral se vuelve una realidad: tú abandonas tu enmienda al millón de euros dedicados al IMCE con la que tanto te llenaste la boca y yo no te hago rendir cuentas por esto. Y todos amigos.

No es la primera vez que el Castro de Elviña deja en evidencia al actual regidor mareante. Un juzgado coruñés condenó en 2018 al gobierno local por adjudicaciones irregulares en las obras del Castro, un caso que terminó con los avispados mandatarios de la ciudad pagando dos veces el mismo proyecto (una vez por la obra en sí y otra para indemnizar al a empresa que debería haberlos hecho). La broma costó en su momento más de 100.000 euros.

Otra fuente de problemas para la entente marea-socialista Y de dinero malgastado.