El nuevo PSOE de Yoya Neira e Inés Rey (sí, por este orden), comandado por el Sancho Panza de Valentín González Formoso, o sea Lage Tuñas, tiene un precio. Barato por cierto. Con cien mil euros de los más de 14 millones del modificativo de crédito con los que los mareantes Xulio Ferreiro y el vigués Iago Martínez pretenden pagarse su campaña de promesas (porque hacer ya saben todos los coruñeses que no hacen nada) se dan por contentos nuestros socialistas de guardia.

Pero no son cien mil euros cualquiera. Son cien mil euros para cumplir con las deudas internas de nuestros socialistas: un pellizquito para el coro Cantabile (¿qué ex portavoz tiene vinculación con este colectivo?), otro pellizquito para Alas Coruña (¿qué concejal castigado tiene lazos con esta asociación?), y otros pellizquitos similares para otras pandillas de amigos.

Ese es el resumen del mal llamado cambio socialista. No contentos con sus peleas internas por un quítame allá que me pongo yo, Inés Rey, dispuesta a todo por ser candidata, traga con seguir siendo la muleta de la Marea en sus caprichos.

Los votos del PSOE valen poco. Cien mil euros en subvenciones evidencian que los del puño y la rosa acabaron sus ideas para la ciudad coruñesa cuando jubilaron a Paco Vázquez y que ahora, los cocacolos y el Sancho Panza de Noia, solo quieren agarrar poder para su siguiente pelea orgánica.

La pena es que su incapacidad tenga como víctimas a los más de 17.000 coruñeses que siguen en el paro y a los miles de autónomos y pequeños empresarios a los que fríen a impuestos a cambio de ningún servicio.

Conviene tener en cuenta todas esas cuestiones de cara al próximo 26 de mayo. Los ciudadanos podemos hablar muy alto con nuestro voto. Y algunos estamos tomando notas.