Se hizo la luz y el número dos de la lista coruñesa de los socialistas al Concello empezó a ejercer de CTV. Y, claro, hubo gente que se extrañó. Otra se indignó. Lage Tuñas, el Sancho Panza del presidente de la Diputación, el cunero que no se sabe el callejero de la ciudad y sale ahora a ella para captar votos, ha desatado una tormenta en la agrupación socialista coruñesa. La votación interna mostró que la militancia no le quiere, pero a Inés Rey le dio igual. Con tal de salvar su cabeza y su impostado liderato lo situó a su derecha. Inés no se vio en otra igual: sueña con ser alcaldesa y la compañía le da igual.

Pero en la sede socialista de Zalaeta ya se ha levantado la gente en armas y se han evacuado algo más que consultas con la dirección autonómica. El resultado es que la Ejecutiva regional ha propuesto a Ferraz una lista diferente a la que validó Inés Rey, con Lage de mano derecha. Ahí andan los dos, acompañados de otro recién llegado, el arquitecto Dinís, paseándose por la ciudad en nombre del histórico partido socialista para sonrojo de propios y ajenos. Villoslada, otro forastero en busca de fortuna, anda más tapado, pero visible para los indignados correligionarios.

La situación es la siguiente: A estas alturas ya no se discute a Rey, que además gano unas primarias, Lo hizo gracias a los apoyos de otras dos candidaturas, una de las cuales dejó por el camino, y en contraposición al barconismo que abanderaba Pepe Chocolate. Pero ganó. Lo que se trata ahora es de luchar contra imposiciones. Así, mientras Sancho Panza se saca fotos saludando a carniceros o integrantes de varipintas asociaciones, alguien se ha percatado de que las elecciones no se ganan con paracaidistas que ni tienen vocación por mejorar una ciudad que no es suya ni tienen intención de enfrascarse en esa labor. 

La alternativa está en marcha y Madrid tiene la palabra. Mientras tanto varios integrantes de la lista, espantados por la situación, ya han advertido que se largan, que no cuenten con ellos. Y emplazan a Rey a que, si quiere mantener esa candidatura, se someta a votación de puertas adentro.