Malos datos para el gobierno de las mejoras sociales. Marea Atlántica solo ha demostrado cierto interés en los centros cívicos de la ciudad de A Coruña para utilizarlos como bases de sus «Dillo ti». Por lo demás, cero. Al mandato mareante solo le quedan algunas semanas, y salvo anuncios express no habrá levantado ni un solo centro cívico. Tampoco habrá aumentado las plazas en las escuelas infantiles municipales. Curiosamente, dos aspectos que los anteriores gobernantes de A Coruña sí se molestaron en fortalecer.

El desinterés es tal que en los cuatro años de mandato de Xulio Ferreiro no se ha inaugurado ni un solo centro, y no solo eso, sino que se echaron hacia atrás ideas anteriores simplemente porque no las habían pensado ellos. Es el caso, por ejemplo, del proyecto de reconversión de la antigua cafetería El Remanso. A pesar de ser una demanda de los vecinos desde hace no poco tiempo, el hecho de que hubiera sido el anterior gobierno del Partido Popular el encargado de iniciarlo fue motivo suficiente para desecharlo. Marea Atlántica inició así un plan de su propia mano, pero con un presupuesto tres veces menor que el puesto en marcha por la comandancia de Carlos Negreira. El giro inesperado es que la idea todavía sigue con la licitación pendiente, a pesar de ser presentada en octubre del pasado 2017. Algo parecido ocurre con el centro de salud de Santa Lucía y la polémica que suscitó entre Ayuntamiento y Xunta, con la inclusión de un centro cívico en el proyecto que todavía se está redactando tras haberse descartado la inclusión de un ambulatorio. Año y medio de parálisis que refleja muy bien lo ocurrido durante el resto de mandato mareante.

Sin ir más lejos, el consistorio gobernado por el Partido Popular fue el encargado de levantar el centro cívico de la Ciudad Vieja y el centro de día de Novoboandanza. Incluso el bipartito de PSOE y BNG creó los de Eirís, Novo Mesoiro, A Silva y Los Rosales. El mandato de Javier Losada, otro socialista, también significó la creación de otro centro en San Pedro de Visma; y antes que él Francisco Vázquez impulsó los de Os Mallos, Feáns, Monelos o Santa Margarita. Un total de once a cero en contra de la Marea Atlántica con apenas semanas para remontar tal cuesta arriba. La imposibilidad de realizar actos de carácter electoral a estas alturas complica la cosa.

La política de escuelas infantiles, por si fuera poco, se encuentra en la misma situación. Antes de la entrada de Xulio Ferreiro en María Pita había 829 plazas disponibles, que cuatro años después continúan igual. Poco ha importado que las solicitudes se incrementaran exponencialmente durante su mandato (de algo más de 800 a las actuales 1.200). La tendencia, al igual que con los centros cívicos, es radicalmente diferente con respecto a sus predecesores. Actualmente la ciudad cuenta con las escuelas de Arela, A Caracola, Monte Alto, Luis Seoane, Os Cativos, Carricanta, Los Rosales, Agra do Orzán y Cervigón. Estas dos últimas se inauguraron en el antiguo mandato del Partido Popular. Son las últimas en salir a la luz, porque Marea no ha movido un dedo.