En su afán por explorar todos los recovecos de la comunicación política, la Marea Atlántica explota desde hace unas semanas el video como instrumento para llevar su mensaje a las redes sociales. Se trata de pequeñas pildoritas mentireiras, chistosos ferretes que en el último capítulo presentaban al único alcalde coruñés que durante su mandato fue incapaz de abrir una escuela infantil explicando que “a educación fou un eixo fundamental neste mandato” y que lo será en el que viene, con él al frente del ayuntamiento, obviamente.

Son poco más de 30 segundos inolvidables. Xulio Ferreiro se agita al hablar, cabecea y mueve las manos como si quisiese sostener un imaginario argumento.

Tras él, a menos de medio metro y en un plano superior, una presencia femenina evita mirarle y enfoca hacia la lejanía. En ocasiones parece esbozar una sonrisa que cabe calificar de enigmática. No habla, pese a que en ocasiones mueve la boca. Si no fuese porque estamos en un video producido por la Marea Atlántica, promotora desde su llegada a María Pita de actividades en beneficio del empoderamiento femenino, podríamos pensar que estamos ante una mujer florero.

Esa callada esfinge es Silvia Cameán, “co tempo chegeui ó feminismo e nel descubrín unha forma alternativa de entender e vivir unha vida propia e auténtica”, explica en su biografía en la web de la Marea, a la que está antigua dependienta de la Deportienda se subió hace cuatro años en representación de Esquerda Unida para acabar como concejala de Xustiza Social e coidados, com competencias en educación.

Cameán no habla, ejerce de figurante. Mira al frente mientras Ferreiro se concentra para en medio minuto colocar tres guiños de lenguaje inclusivo. Mientras tanto, Iago Martínez, que jamás entró en la Deportienda, completa el combo con una publicación en su cuenta de twitter en la que habla de gratuidad en las escuelas infantiles a partir de 2020 (ya empezamos con el diferido) y anuncia nuevos equipamientos para centros de día, de los que por cierto tampoco existen noticias de una apertura en los últimos cuatro años. La factura amateur del video con la pareja Ferreiro-Cameán invita a pensar que estamos ante una grabación doméstica y que puede ser que el propio periodista vigués ahora reconvertido en político coruñés esté al otro lado de la cámara.

Aguardamos el siguiente capítulo de la saga.