Parece que la Marea Atlántica continúa ideando vías de recaudación para afrontar los 14 millones fruto de las expropiaciones irregulares del Castro de Elviña (cometidas por el Partido Socialista y ocultadas por los de Xulio Ferreiro a cambio de un futuro pacto presupuestario y/o electoral). Nunca nada podrá superar lo de multar a muertos, pero el ingenio mareante demuestra no tener fin.

Ahora la problemática tiene que ver con los vivos, concretamente con los agentes de la Policía que todavía creen que la parada de autobús de la calle Ángel Senra que conecta con Capitán Juan Varela, ahora situada un poco más al interior de la calle, continúa en su lugar anterior. Por lo tanto, multan a todo aquel que estacione ahí. ¿Por qué? Porque las líneas amarillas indicativas todavía no se han borrado, y nadie desde María Pita ha movido un dedo para hacerlo. Tampoco se ha eliminado la marquesina de la anterior parada.

Los vecinos, evidentemente, no paran de emitir quejas ante la confusión de los agentes y la inacción del gobierno local. Algunos de ellos incluso contactaron directamente con la Policía Nacional, pero el órgano siempre les ha dado el único consejo que los habitantes de la zona no quieren oír: pedirle al Ayuntamiento que borren las líneas para evitar la confusión. Precisamente la orden que no han dado. Mientras, los vecinos se cuestionan qué legalidad hay en la recaudación de multas fruto de una irregularidad superior de tal tipo y denuncian lo que consideran una situación ilógica: «Lo lógico es que retiren las líneas y recoloquen la marquesina», comenta Aida Antón, de la asociación vecinal de Os Mallos-Sagrada Familia.

Desde el Ayuntamiento, más que sentirse con la obligación de arreglar este problema parecen sentirse encantados de tener una vía más de recaudación. ¿Multas para pagar la del Castro? Adelante.