Es una más. La constatación por si alguien tenía dudas del desmadre en el que está sumido la administración local en A Coruña, que prolonga su querencia por la chapuza hasta el último minuto de su mandato. 

El ayuntamiento ha suspendido el concurso para adjudicar el servicio de limpieza viaria en la ciudad, el mismo por el que paga cada mes 1,7 millones de euros en facturas irregulares porque era incapaz de sacarlo a licitación. Y así seguirá porque los trabajadores a través de su sindicato mayoritario (STL) presentaron un recurso ante el Tribunal de Contratación en el que se ponían de manifiesto graves errores en la parte del pliego de condiciones que atañe al coste de los salarios de los trabajadores.

El ayuntamiento ha reconocido ante los representantes sindicales que han cometido “un grave error”. Ahora deberán hacer un nuevo cálculo que coincida con los costes reales de la plantilla que forma el servicio. Este acuerdo supone que tendrá que iniciar de nuevo y una vez más el procedimiento de licitación del servicio de limpieza viaria. “La denuncia que este sindicato ha tenido que realizar no tendría que haber sido interpuesta si la licitación hubiese tenido lugar en el año 2018, pero el PSOE retiró su apoyo al en la aprobación de los presupuestos, retrasando con ello todo el procedimiento de licitación y generando el error de salarios en el presente 2019”, explican los trabajadores.

En todo caso estamos ante un problema de incompetencia. La tramitación o contratación de servicios en el ayuntamiento de A Coruña ha sido en los últimos cuatro años un despropósito, sin concurso o licitación que no acabe en conflicto o problema. También la licitación del contrato de la recogida de basura se encuentra en cuestión y que decir de la que sirvió para comprar los pisos a algún amiguete que ahora ya no lo es tanto. Trabajar en la gestión de una Administración requiere una capacidad y, en todo caso, saberse apoyar en los expertos que llevan años haciendo esa labor. Gestionar una entidad como el ayuntamiento de A Coruña no es lo mismo que acar adelante una reunión asamblearia en la plaza del Humor.

No tiene gracia. Se trata de ejecutar presupuestos y tramitar cuestiones a su debido tiempo y como manda la Ley. El resultado es la ineficacia y la parálisis. Aún con la llegada de un nuevo gobierno a María Pita será complicado que antes de fin de año haya un nuevo contrato para la limpieza vial que garantice no solo que la ciudad esté en condiciones porque se dispondrá de nueva maquinaria para trabajar en ella sino para que los operarios del servicio puedan hacer su trabajo con total seguridad. 

En junio de 2018 el Ayuntamiento decidió la continuidad del actual contrato del servicio de limpieza viaria «hasta que se complete el proceso de licitación a una nueva empresa adjudicataria». Es un servicio «obligatorio y esencial para garantizar la protección de la salud pública y del medio ambiente», explicó la edil María García, que matizó que «el Ayuntamiento dará continuidad al actual servicio, en iguales condiciones que hasta el momento, solo por el tiempo imprescindible mientras no se incorpore al servicio la nueva adjudicataria». Medio Ambiente, apuntó la concejal chipriota, ya trabajaba entonces en la redacción de los nuevos pliegos, «en los que se introducirán mejoras para llevar a cabo una gestión más sostenible y que atienda a demandas del vecindario».