Su madre es gallega, su tía encabeza la candidatura de Vox por Orense (nada de Ourense, advierte) y él dice que desde el PP autóctono se fomenta un discurso nacionalista. Suele venir de vacaciones a Galicia, pero no vendrá en campaña. Será el único territorio peninsular que no pisará Santiago Abascal de aquí al 28 de abril. No será porque sea tierra conquistada: las encuestas apenas le dan opciones de lograr un escaño en la provincia de A Coruña.

La campaña de Vox en Galicia se modula en torno a mesas de quita y pon y a algún exabrupto de desconocidos candidatos que además no están, todavía, autorizados para conceder entrevistas. Es una campaña de marca y no de propuestas en la que su principal protagonista da la espalda a Galicia. Pensará que este no es su terruño y un video que circula por las redes sociales así se lo deja muy claro: