Son 10.000 euros, una cantidad estimable para muchos, pero una nimiedad para un organismo como la Diputación de A Coruña. Era la subvención que le correspondía, como en los años anteriores, a la Escala de Basket Xiria por organizar el Pequebasket, un campus de baloncesto destinado a más de 700 niños, un proyecto social y deportivo que ya es una referencia en la comarca de Bergantiños. El acuerdo era verbal con el organismo provincial, en la cartelera se citó como entidad colaboradora e incluso representantes de la Diputación acudieron a la entrega de premios.

Pero a la hora de dar el dinero no hubo manera. La Diputación se escudó en que no se trataba de una actividad competitiva y que por tanto no debía recibir subvención. Todo a pesar de que en otras se incumple esa premisa y a que en otras ediciones no habían esgrimido esa disculpa.

Los organizadores del Pequebasket se encontraron con dos problemas: responder de los gastos del año pasado con el palo financiero de no disponer de un dinero con el que contaban. Y organizar el evento de este año para que los niños no se queden sin una actividad lúdica el próximo Día das Letras Galegas. Estaba en riesgo, obviamente, pero al final han decidido tirar para adelante con el apoyo de varias empresas de la comarca.

Será más modesto, pero los niños no se quedarán sin Pequebasket. Los que han quedado retratados son los responsables de la Diputación, el quijote Valentín y su Sancho Panza Lage Tuñas, más preocupados ahora en otros menesteres más sustanciosos para su interés que en servir a los demás, que es en teoría su trabajo en la Diputación. La dupla hace historia. Valentín ya opta a ser el peor presidente de la historia de la institución, denostado hasta por sus propios alcaldes. Su secuaz ya va fuera de concurso, cunero en la candidatura de Inés Rey. Ni por 10.000 euros y un campus para niños fueron capaces de moverse. Ese es su legado en una Diputación que ha tocado fondo con el bipartito, con un BNG que mira hacia otro lado (el alcalde de Carballo es de ese color, recordemos) en este asunto y en tantos otros que no sean organizar saraos o premios para sus amigos.