El PSOE coruñés, comandado por la pizpireta Inés Rey, no quiere ampliar la avenida de Alfonso Molina, principal vía de acceso a la ciudad. Confirmó esta ocurrencia en un debate preelectoral organizado por Radio Coruña, y más tarde fue plasmada en su cuenta personal de twitter. Por si alguien no había oído semejante idea de bombero, suponemos. El caso es que la candidata socialista a la alcaldía de A Coruña no incluye en sus planes una de las reformas que más facilitaría la circulación en la gran carretera de salida y entrada de la ciudad: «No estamos a favor de una ampliación que solo tendría un efecto llamada. Creemos que debe favorecerse el transporte público. Hay que disminuir la fluencia de tráfico en vehículos particulares con una sola persona. Apostamos por mejorar las frecuencias de bus, para que sea posible desplazarse al trabajo en transporte público», opina.

Rey aprovechó también para criticar la actuación de Marea Atlántica y Partido Popular a lo largo de estos meses: «Sobre este asunto se han hecho muchos dibujitos, pero no se ha pasado del slogan. Entre tanto, PP y Marea están más entretenidos en discutir en Twitter y darse zascas, pero lo cierto es que los zascas se los llevan los coruñeses». El zasca de Inés Rey va dirigido a una de las zonas más concurridas por los automóviles que existe en la ciudad, víctima de más de una retención al mínimo incidente.

Begoña Freire, edil del Partido Popular, se refirió a la propuesta de Rey en estos términos: «Si no somos capaces de mejorar la vía principal de Alfonso Molina hacemos lo que viene ocurriendo hasta ahora, que cuando hay un simple accidente se colapsa la vía». La concejala popular también aprovechó la tesitura para criticar la inacción del Concello de A Coruña durante estos cinco años: «Son infraestructuras pendientes no solo para la ciudad, sino para la comarca. Lamentablemente hemos vuelto a la situación de 2014. En 2015, Fomento le comunica al Ayuntamiento que se podía licitar el proyecto de Alfonso Molina, y se le obstaculizó y se le puso trabas desde el primer momento. Se presentó incluso un boceto que incumplía la normativa de seguridad, y luego se contrató un estudio a un firmante de la Marea por 15.000 euros de todos los coruñeses».

El Gobierno central de Mariano Rajoy aprobó la reforma de Alfonso Molina, pero la moción de censura de Pedro Sánchez paralizó los planes.