Como si tomase a los ciudadanos por idiotas desinformados, Inés Rey llega ahora para explicarnos que la Marea no licita a tiempo contratos como el del tratamiento de residuos o la limpieza viaria. Sería una cómica genialidad si no estuviésemos ante cuestiones tan importantes. De pronto los socialistas coruñeses han mudado en oposición después de cuatro años de seguidismo respecto a Ferreiro y sus acólitos.

Los socialistas coruñeses son los responsables de que la Marea haya desgobernado la ciudad durante los últimos cuatro años después de convertirse en el segundo partido más votada en las últimas elecciones municipales. Les dio el apoyo incondicional en la investidura, apoyaron los presupuestos en varios ejercicios por más amagos que intentasen e incluso trataron de conformar un gobierno de coalición, según explicó en su día el edil socialista José Manuel Dapena para “optimizar la gestión que lleva a cabo la Marea”. Mar Barcón aseguró entinces que era necesario fortalecer el gobierno local “para fortalecer el compromiso de cambio de progreso”.

El acuerdo fue efectivo en la Diputación, donde Ferreiro y Valentín no han dejado de abrazarse. Y se plasmó también en María Pita hasta que las urgencias electorales propiciaron este amago de si te he visto no me acuerdo. Pero los hechos son tozudos. En el 2015, Mar Barcón facilitó la investidura sin condiciones de Xulio Ferreiro. En el 2017, con José Manuel García al frente, los socialistas votaron a favor de los presupuestos de la Marea sin hacer preguntas.

Incapaz de definir un proyecto, rodeada de paraicaidistas, Inés Rey se refugia en lugares comunes, en generalidades que al tiempo le dejen abierta la posibilidad de un pacto post-electoral con los mareantes. La cuestión es si a estas alturas podrá engañar a alguien.