A estas alturas ya todo el mundo está al cabo de la calle de que Valentín González Formoso no es precisamente heredero de Stojanov. No se caracteriza por su laboriosidad el presidente de la Diputación coruñesa, alcalde de As Pontes y máximo mandatario de los socialistas coruñeses, que acumula cargos, pero no trabajos. El Quijote de As Pontes lleva una existencia de noble y ni siquiera en la campaña electoral se deja la piel. La clave estriba en rodearse de acólitos de ínfimo perfil y talento, pretorianos siempre disponibles.

En el reparto de tareas el Sancho Panza noiés Lage Tuñas se quedó con la ilusión de hacerse fuerte en la Diputación, aunque para ayudar a la proyección de un auténtico don nadie (pronto le conoceremos mejor a través de Galicia Top Secret) hayan tenido que meterlo con calzador como número dos en la lista al ayuntamiento de A Coruña. Pero Valentín, confiado en repetir al frente del ente provincial, necesitaba también poner una pica en Madrid. Así que ha maniobrado para colocar a una pupila en un puesto con opciones en la lista provincial al Congreso de los Diputados. Montse García Chavarría fue aupada, ante la sorpresa de propios y ajenos, al tercer puesto de ese escalafón. Nepotismo puro y duro.

García estuvo ocho años a la sopa boba como diputada provincial entre 2007 y 2015 y en los últimos tiempos ejerció como primera teniente de alcalde en As Pontes, sustituta habitual de Valentín, cada vez ausente en la vida institucional de su villa.

Su eventual llegada al Congreso la apartaría de la primera línea municipal, donde apenas es recordada por su aportación al lío que se armó cuando Google se armó un lío con la traducción automática y presentó la Fiesta del Grelo como la Fiesta del Clítoris. “Es un error muy serio y estamos pensando en quejarnos oficialmente”, explicó muy circunspecta García en declaraciones recogidas por medios de diferentes nacionalidades. Luego reconoció que la promoción de la celebración fue espectacular. “No hay mal que por bien no venga”, concluyó.

Ayer Valentín y Montse escenificaron un mítin en As Pontes al que acudieron Gonzalo Caballero y la ministra Margarita Robles. En él la aspirante a diputada desgranó su profundo ideario político: “A dereita é xente sen cabeza nin corazón que aposta por unha política involucionista”, aseguró. Caballero la señaló como uno de los grandes descubrimientos de la campaña.