El atractivo que supone para la Marea Atlántica el cometer alguna suculenta ilegalidad crece a cada día que pasa. El partido liderado por Xulio Ferreiro ya es un habitual en los roces más que peligrosos al artículo 50 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral, que prohíbe los actos proclives a la propaganda en fechas de inmediatez electoral: «Queda prohibido realizar cualquier acto de inauguración de obras o servicios públicos o proyectos de éstos, cualquiera que sea la denominación utilizada, sin perjuicio de que dichas obras o servicios puedan entrar en funcionamiento en dicho período», dice la norma, pero ni caso. Desde hace un mes, el Concello coruñés también coquetea con competencias del Puerto y la Lonja de Gran Sol que no le pertenecen.

Ferreiro se despertó una mañana con ganas locas de incluir la protección de esta última en el PGOM (Plan General de Ordenación Municipal, pero Enrique Losada, presidente de la Autoridad Portuaria, le paró inmediatamente los pies: «Intenta incurrir en una ilegalidad. El Ayuntamiento no puede ponerse a dirigir el ámbito de dominio público portuario», comentó. El mismo Ministerio de Fomento también tuvo que calmar un poco al responsable del consistorio coruñés antes que el mandatario del organismo del Puerto.

No se detuvo ahí el señor Losada, que ahondó en su denuncia: «Está muy bien que el Ayuntamiento quiera proteger al edificio, pero que actúe en su ámbito, no fuera. El PGOM puede actuar en el ámbito municipal, pero no en el de dominio público portuario. Es un edificio con una funcionalidad negocial de todo el sector de la pesca, que le sigue dando uso. Llama la atención que las intenciones del Ayuntamiento no se comunicaran de forma directa a la Autoridad Portuaria, sino que trataran de llevarse a pleno a espaldas de la institución. Es una problema de competencias y las cosas no se hacen así».

Como bien apuntó Losada, el alcalde ya mandó el asunto a pleno para más tarde ser aprobado con la única abstención del Partido Popular. No le queda nada al presidente de la Autoridad Portuaria, porque el propio Ferreiro había confirmado tras la primera parada de pies de Fomento que él y sus compañeros iban a seguir por la misma línea. Qué irresistible es hacer lo que uno quiere, aunque sea ilegal.