En el ocaso de su estancia al frente del ayuntamiento a algún cerebro de la Marea se le ocurrió dejar de dar paseos en bicicleta y acercarse este jueves hasta O Portiño para juntarse en el local de hostelería que allí hay y solazarse mientras se corean las consignas de rigor con promesas y lamentos varios, todo con el fondo generado por un diyei. “Solpor no Portiño con Xulio Ferreiro”, anunció el aparato propagandísitico mareante al mediodía del martes. Apuntaban también eso tan manido de que el enclave “marca a memoria histórica da nosa cidade” y que, por supuesto, iban a compartir allí “un rato con la veciñanza”.

El convite anunciaba además que habría “pinchos clásicos do bar”: paella, tortilla, pementos de Padrón e “xoubiñas”. Cuando alguien les hizo ver que en Vigo no, pero que en A Coruña a la xouba se le llama parrocha rectificaron y prometieron “parrochiñas”. Al final ni xoubas, ni sol, ni nada. Un reflejo de los cuatro años mareantes. 

No contaban con que el sol igual no se apuntaba a la cita. Apenas 24 horas después recuncaron, cuando ya tenían nada menos que 31 personas apuntadas al evento a través de facebook. Resulta que el miércoles amaneció entre nubes y alguien cayó en la cuenta de que no todo es brillo y que las nubes llegan amenazadoras. Lo lógico hubiera sido mirar la previsión meteorológica antes de hacer la convocatoria, pero ¿quién le pide previsión a la Marea? Así que primero convocan y luego cancelan, como en aquel acto en la Casa de León que anunciaron sin hablar con los propietarios del local.

Así que el sol se impone a la marea y no habrá solpor de Ferreiro en O Portiño. Fuentes bien informadas anuncian que se traslada al próximo día 26 a María Pita.