El presidente que ha presupuestado cero euros para A Coruña se paseó ayer por la ciudad. O más bien estuvo de tapadillo, en un hotel y ante su gente, lejos de aquellos mítines multitudinarios que promovían los grandes líderes estatales. Pero sobre todo a mucha distancia de lo que se supone debe ser el compromiso con una ciudad a la que ha demostrado ignorar en repetidas ocasiones. No es sólo A Coruña. El gobierno pedrista invertirá este año un 19,2% menos que el anterior en Galicia mientras el dinero se dirige a Cataluña o a comunidades gobernadas por socialistas.

El gobierno de unos pocos junto a tres centenares de militantes en el salón de un hotel, allí entre abrazos y selfies Inés Rey aparacó pasadas veleidades susanistas para explicar que con Sánchez llegarán y se harán grandes proyectos a la ciudad. ¿Con qué dotación presupuestaria?

Por alguna razón, los socialistas han caído en la cuenta de que A Coruña está en el mapa. Las encuestas les dan aliento, pero se lo quita el hecho de que durante años han ninguneado a esta ciudad, sus luchas internas y la constatación de que muy poca gente en el partido cree que Inés Rey sea algo más que una candidata de cartón-piedra. Lo demostró una vez más ante Pedro Sánchez, incapaz de obtener un compromiso, sonriente una vez más ante el disparate como cuando miró a otro lado cuando el presidente mintió a los afectados de Alcoa en su anterior mitín coruñés. 

En 2019 no hay dinero del gobierno de Sánchez para la ampliación de Alfonso Molina, ni para el imprescindible vial 18 que conecte la AP-9 con la tercera ronda. No hay dotación asignada para mejorar los accesos en A Pasaxe, tampoco para la eterna reclamación metropolitana que adecente la ría de O Burgo. No hay dinero para Alvedro ni para el ferrocarril al puerto exterior.

Galicia es la comunidad con mayor caída de peso en el Estado, ya que pierde tres puntos de inversión. A Coruña ni existe. ¿Hay motivos para darle el gobierno de la ciudad a los acólitos de Sánchez?