Quiso ser su alumna aventajada, se puso a su rebufo para ver si despegaba como un cohete y podía ser senadora sin haber cumplido los 30. Hace ocho años de aquello. Ahora mira hacia otro lado Inés Rey, que ha pasado de declararse heredera del vazquismo a ignorarlo. Mientras tanto su previsible socio en María Pita no deja de disparar. “Vázquez tendría ahora mismo problemas de limpieza democrática”, dice Xulio Ferreiro, con una edil imputada en su gobierno y candidatura.

La pinza socialista-mareante no respeta ni a los clásicos. Inés Rey en su deriva radical ha intentado desmarcarse de Paco Vázquez, el único político coruñés junto a Carlos Negreira, que en tiempos de democracia logró mayoría absoluta en las urnas. “Para mí es un orgullo personal que una persona como Paco, que es una referencia en el socialismo, me muestre su apoyo públicamente”, dijo cuando en 2011 el exalcalde estuvo a su lado. Ahora Vázquez ha censurado algunas actuaciones de la candidata, en especial su aliento para que Manuel Fraga fuese eliminado del listado de hijos adoptivos de la ciudad. “Se ha roto el espíritu de la Transición”, clamó Vázquez. Rey miró para otro lado y en alguna tertulia se animó a negar al que en su día identifico como su maestro: “No es socialista”

“Estoy convencida de que los socialistas de Paco Vázquez tienen que ver más conmigo que con Inés Rey”, sostiene Beatriz Mato en una entrevista publicada por el diario ABC. En ella alude a las líneas rojas de la candidata del PSOE, que cuando se presentó a las primarias quiso abrazar el legado de uno de los grandes referentes coruñesistas, pero con el paso de las semanas se ha lanzado a una piscina con marea abrazada a candidatos llegados de otras latitudes como Lage Tuñas o Díaz Villoslada. Todo vale con tal de olisquear poder. “Nunca tuve cargos políticos y coincidí en tres mítines con Paco Vázquez: ese es todo mi vazquismo”, dice ahora la Rey.