Una de las ideas básicas que más caracterizó a la Marea Atlántica en su campaña electoral de 2015 fue el potente desacuerdo frente al fenómeno de los desahucios, un problema que asoló (y asola) la totalidad del territorio español desde hace ya demasiados años. Xulio Ferreiro y su equipo enarbolaron la bandera de la justicia social y prometieron «una ciudad libre de desahucios», propuesta preciosa sobre el papel y más difícil en la práctica. Un ejemplo más de la tónica general de la Marea Atlántica en sus cuatro años de mandato.

Es triste ver cómo este compromiso también ha acabado por unirse a la extensa lista de incumplimientos del Gobierno local, que ya no solo no ha impedido el sufrimiento de desahucios, sino que ha hecho que se multipliquen. Celia Franco, de Stop Desahucios, aireó esta denuncia a principios del pasado abril: «El Ayuntamiento aprobó medidas que están ahí -como el programa de compra de pisos- pero paradas, así que los problemas no se solucionan». Por lo menos, desde la organización mareante pueden decir que lo han intentado para quedar bien de cara a la galería. Más difícil lo tendrán en las justificaciones de por qué el Ayuntamiento no se abonó al programa Vivendas Baleiras de la Xunta.

Actualmente A Coruña cuenta con alrededor de 20.000 viviendas vacías, y zonas realmente afectadas por este fenómeno como O Ventorrillo, Monte Alto o el barrio de la Sagrada. En 2016, primer año completo de la Marea, se alcanzó la nada desdeñable cifra de 312. La gravedad de la inacción gubernamental es más notoria si cabe al comprobar los datos del siguiente año, cuando crecieron en 94 para elevarse a un total de 406.

Desahucios en la ciudad de A Coruña (2015-2018)

2015: 340.

2016: 312.

2017: 406.

2018: 127 (enero-septiembre). Bajada ficticia debida a la huelga judicial durante varios meses.

Fuente: Consejo General del Poder Judicial.

En el más oscuro de los limbos quedan las promesas por cambiar la tendencia de desahucios de la ciudad. Una vez más, y al igual que en muchos otros temas de sensible gravedad para el territorio coruñés, por absoluta inacción y búsqueda de excusas ante la irresponsabilidad propia.