Los habitantes del barrio del Orzán ya han perdido la cuenta de la cantidad de tiempo que llevan reclamándole al Gobierno de la Marea Atlántica una limpieza digna de las pintadas que asolan sus calles. Pincharon en hueso en ese sentido, para ser sinceros. De lo que no han perdido la cuenta es de la cantidad de reclamaciones que les han mandado: noventa. No han servido para absolutamente nada. Desde el Concello, sin embargo, tuvieron una gran idea que a falta de competencia en limpieza sí podía actuar de parche.

Así nació el Ruarte, un festival de arte urbano que actúa perfectamente como tapadera para las pintadas del Orzán: «No han venido a eliminar ni una de ellas, pero sí tuvieron tiempo para montar un festival. Es realmente indignante. El problema del barrio no es pintar cuatro paredes o rejas, que aún encima algunas son de los locales que luego no nos dejan dormir, sino en la cantidad de pintadas que hay por todas partes», comenta José Luís Méndez, presidente de la asociación vecinal de la Ensenada del Orzán.

«Problemas de agenda». Eso era lo que impedía a los miembros del Gobierno acudir al Orzán a petición propia de los vecinos, con el objetivo de tratar los problemas referentes al barrio. En el Ruarte aparecieron en masa. «Lamentamos informarvos que nesta altura da campaña a axenda de Xulio está realmente completa de actos, reunións e compromisos diversos» fue la respuesta a Méndez por parte del consistorio cuando el recién nombrado presidente de la asociación pretendió concertar una reunión con ellos para proponerles ciertas ideas para la mejora de la zona. En el tema del Ruarte, directamente, pasaron de avisar: «En ningún momento se pusieron en contacto con nosotros para saber si queríamos colaborar, o si nos parecía bien». El festival dejó el suelo del barrio manchado de pintura, pero los operarios del Concello aparecieron como el rayo a la mañana siguiente para dejarlo impoluto. Llamémoslo capacidad selectiva.

Mientras tanto, Méndez y los vecinos a los que representa continúan en su lucha por mejorar la convivencia en el Orzán. Se supone que estarán atentos a los resultados de las elecciones municipales, a ver si es elegido un Gobierno al que sí le apetezca reunirse con ellos.