El viejo socialismo coruñés, el que llegó a gobernar, ha decidido mirar a otro lado ante las ocurrencias de Inés Rey y sus escuderos: por una parte el Sancho Panza de la Diputación, Lage Tuñas, enviado en comisión de servicios por Quijote Valentín y la pizpireta Yoya Neira, de quien no todo el mundo en el partido tiene claro su alineación con la titular. El caso es que el trío, animado por las encuestas, empieza a elucubrar con el día después de las elecciones y se prodiga en brindis al sol. 

El último consiste en el anuncio de que crearán, en caso de que lleguen al poder, el Consejo Económico y Social de A Coruña y lo dotarán del siguiente pomposo e indeterminado contenido: “Concretar, coordinar y ejecutar las estrategias para

la próxima década, para dar ese impulso que Coruña necesita, en varios campos de actuación, fundamentalmente: el desarrollo económico local, la planificación estratégica de la ciudad y los grandes proyectos urbanos, un órgano colegiado, un foro de diálogo, de carácter consultivo y de participación de las principales organizaciones económicas, sociales, profesionales y de los coruñeses y las coruñesas”.

Inés y amigos trataron de que varios veteranos socialistas acudiesen a la presentación de tan magna iniciativa, pero pincharon en hueso ante los suyos, ante sus mayores, que no parecen creer mucho en ellos. De Francisco Vázquez obviamente no hubo ni rastro, pero durante varios días aguardaron la presencia de Fernando González Laxe. Acariciaron la idea de que el expresidente de la Xunta y portavoz socialista en María Pita en los años de la Transición le diese lustre a la presentación. Allí lo aguardaban. Pero González Laxe, que tiene ya un amplio recorrido tras sí, decidió no apoyar el sainete. 

Allí se quedaron Inés y sus escuderos, con las pastitas (Lage Tuñas las miraba con deleite) y los zumos delante. Contentos. Las encuestas siguen garantizándoles el poder gracias al apoyo de la Marea, ese grupo político al que primero apoyaron a cambio de nada (quizás a cambio de que ahora haya devolución) y al que desde hace semanas zarandean sin piedad. Luego volverán a la misma cama. La política es así de promíscua para algunos/as.