La Marea baja a toda prisa en María Pita y ya no saben que hacer para intentar mantener sus prebendas. Decenas de amiguitos y firmantes varios se echan a temblar ante la posibilidad de perder la lluvia de euros que regó estos cuatro años sus cuentas bancarias, escuálidas hasta entonces, por el mero echo de aplaudir las gracietas de Xulio Ferreiro y, sobre todo, las del vigués Iago Martínez, el verdadero mandamás del palacio municipal al que han tenido que esconder sus propios subordinados para evitar la fuga masiva de votos.

Las encuestas de todos los medios, de La Voz a La Opinión y de El País al ABC, son concluyentes: los coruñeses van a castigar con dureza la inutilidad e inoperancia de la Marea y reducirán, con suerte, a la mitad su representación en el pleno municipal. Y que serán adelantados por el PSOE, no por mucho, con lo que Ferreiro perderá el bastón de mandoy el vigués el control del presupuesto. Ese escenario aterra a la menguada cúpula mareante. Por eso, el alcalde más mentiroso desde la huida de Domingos Merino, su muso particular, en 1981 después de traicionar a toda la ciudad.

La última gran trola del alcalde fake se puso a circular ayer por el WhatsApp: “Adiantamos ao PSOE no tracking de La Voz”, escribían los ideólogos de la Marea a sus acólitos para intentar frenar la fuga de votos hacia la poco ilusionante Inés Rey.

Según los últimos datos públicos, la Marea iba diez puntos por detrás del PSOE el lunes. El citado tracking registra oscilaciones no demasiado elevadas, de uno o dos puntos al día, por lo que el mensaje mareante no es más que otra trola. Fuentes bien informadas hablan de que esa diferencia está en ocho puntos porcentuales.

Ferreiro ya puede ir preparando las maletas. La trituradora de papel no tendrá mucho trabajo. No ha hecho nada relevante.