Corría 2015 cuando la recién entrada Marea Atlántica hizo realidad una de las pocas promesas que sí contaron con un final feliz: «acabar coas touradas». Los actos fueron inmediatos. Ya podían haberlo hecho así con otros temas, pero la feria taurina de aquel año pagó las escasas ganas de «maltrato animal» de los nuevos gobernantes. Estos, a través del Instituto Municipal Coruña Espectáculos, anularon la celebración de su edición de 2015 «por razóns de interese público». Xulio Ferreiro, por otro lado, aseguró que el coste de esta rescisión contractual le saldría «más barato» a A Coruña que el propio mantenimiento de la fiesta.

El litigio, evidentemente, no se hizo esperar. Cuatro años después, el Consejo Rector del mismo IMCE ha dado a conocer la aprobación de un punto que por fin pone fin al conflicto. El coste total: unos 20.000 euros de dinero público dedicados a las empresas Tauro Siglo XXI y Tomás Entero, promotoras de la feria taurina. Las dos entidades habían reclamado inicialmente la nada desdeñable cifra de 350.000 euros, pero se han quedado en los mencionados 20.000 a modo de compensación por los ingresos que habrían supuesto las celebraciones. En términos técnicos, un «lucro cesante» correspondiente al 10% de la recaudación esperada al tener en cuenta la del año 2014. El Consistorio también pagará dinero en concepto de daño emergente. Otra derrota del Ayuntamiento, en su intención de poner fin a un festejo de más de 20 años de antigüedad.